El mundo de la imagen y las influencias que nos llegan a través de la calle y de los medios de comunicación están marcando tendencias, y los hombres no son una excepción. El canon de belleza masculina actual ha cambiado y cada día es más normal ver hombres perfectamente depilados y que dedican parte de su tiempo a los cuidados de su cuerpo.
Existen muchos hombres que por su abundancia de vello llegan a sentirse molestos e incluso a sentir complejos. Por ello, buscan soluciones eficaces que les hagan librarse del antiestético y molesto pelo corporal.
Los jóvenes, siempre más abiertos a nuevas tendencias, no dudan en depilarse, sobre todo las zonas que deberán mostrar a los demás en ciertas épocas del año, generalmente en verano cuando tienen que exhibir su cuerpo desnudo en la playa y lugares de baños. No cabe duda de la gran influencia que suponen los iconos de belleza que aparecen en el cine, la televisión, la prensa o en revistas de belleza. Estos marcan nuestros hábitos y crean un standard cada vez más aceptado por más hombres. Incluso algunos que generalmente no suelen seguir ningún método de depilación, acostumbran a acudir a unas sesiones de láser previas, con el fin de no tener que preocuparse en todo el verano por el vello de su cuerpo. Tengamos en cuenta que el tiempo que tarda en crecer el pelo después de una sesión suele ser de unos dos meses y medio.
En torno a los veinte años, comienza en algunos varones el crecimiento de pelo en la espalda y en el tórax. Su fisiología hace que sigan fabricando vello nuevo hasta que tienen aproximadamente cincuenta años. Por ello, no existe una estabilidad en la cantidad de pelo de un hombre, ya que con los años suele ir aumentando el crecimiento y el grosor en diferentes zonas del cuerpo. El pelo de las cejas se vuelve grueso y más espeso, comienza a salir también en las orejas, donde antes no existía, incluso por los orificios de la nariz aparecen unos desagradables pelos que debemos controlar.
Otro de los problemas que surgen con frecuencia son los relacionados con la barba. Cuando es muy cerrada, supone un verdadero suplicio el afeitado diario. Se producen irritaciones en la piel y problemas por el roce con cuellos de camisa que contribuyen a irritar más esa zona, llegando incluso a estropear la ropa. Debido a este problema, cada día más hombres toman la decisión de depilarse la barba, bien sea solo la parte del cuello para evitar las molestias o incluso la barba completa, simplemente para aclararla o para eliminarla completamente.
Existen varias formas para reducir el exceso de vello masculino:
MAQUINILLA DE AFEITAR. Este es un método que no consigue eliminar completamente el vello. Sin embargo, lo deja muy recortado, haciéndolo menos visible y dando un aspecto natural. La gran ventaja de este método es que no resulta
doloroso, aunque su duración no suele ser muy larga. Irá en función de la rapidez de crecimiento del pelo en cada cual, aunque siempre su eficacia es de pocos días.
DEPILACION CON CERA. Es un método más duradero que el del afeitado con maquinilla, queda la piel mucho más lisa y brillante y además es muy adecuada sobre todo para deportistas y atletas. La principal desventaja que tiene es que resulta bastante dolorosa, aunque su larga duración y eficacia hace que merezca la pena.
DEPILACION LASER. También llamada depilación permanente por su eficacia total en la desaparición del pelo, aunque a veces se haga necesaria la repetición de sesiones hasta la eliminación definitiva del vello corporal. La depilación láser, por tratarse de uno de los sistemas más fiables y con tecnología más actual, tiene la desventaja de ser el método más caro actualmente. Sobre todo, este tipo de depilación se recomienda por su eficacia en personas de piel clara y vello oscuro.
FOTODEPILACION. Con la fotodepilación definitiva se consiguen resultados más duraderos y eficaces que con cualquier otra técnica aplicada. Además, resulta menos dolorosa, reduce al máximo los efectos secundarios y mejora la elasticidad de la piel.
Se aplica una energía lumínica que es absorbida por la melanina del folículo. Este es dañado por el calor que recibe e inmediatamente después queda destruido completamente.
Se puede tratar cualquier zona sin ningún tipo de problemas, siempre que se haga por facultativos médicos con formación adecuada. Las más frecuentes son: espalda, ingles, piernas, axilas, rostro, tórax y areolas.