Guía de Depilación Masculina. Todo lo más relevante para el cuidado de la imagen del hombre actual. Información sobre todos los métodos de depilación masculina. La belleza y el cuidado personal del hombre del siglo XXI

Depilación Láser Masculina Con Láser Alejandrita

La depilación masculina ha aumentado en los últimos años, los hombres nos depilamos cada vez más, lo normal es empezar con los métodos tradicionales para acabar decidiéndose por el láser y olvidarse de la cera, las pinzas y la cuchilla que tanto sufrimiento y tiempo nos llevan, y es que somos más sufridos que las mujeres y no terminamos de acostumbrarnos a pasar por el calvario de la cera.

Una de las mejores clínicas para realizarse la depilación láser es: Corporación Capilar (Tel. 902 252 253, con clínicas en Barcelona, Sevilla, Madrid y Parquesur), lo que más me gusta de esta clínica es que tienen un láser para cada tipo de piel y vello y cada momento del tratamiento, algunos hombres necesitarán el Alejandrita, otros el diodo (ahora también tienen el soprano que es para piel más bronceada), otros una luz pulsada incluso cuando lleves muchas sesiones habrá que cambiar de láser para eliminar los pelos que se resisten.

Lo importante es que el tratamiento sea efectivo lo que no es una problema contando con la experiencia del equipo médico y sanitario y la última tecnología, pero es que además los precios de depilación láser son realmente interesantes.

 

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Y si eres de los que no aguantas el dolor, no temas, es la única clínica que tiene el sistema serenity que hace que la depilación láser sea practicamente indolora pero igual de efectiva.

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Este reportaje de Madrid Directo nos anima a quitarnos el miedo y decidirnos por la depilación láser sin dolor.

 

Depilación láser axilas: cuestión de estética y de higiene

Depilación láser axilas: mucho más que una moda

Muchos tratamientos de estética están de moda entre los hombres: depilación láser axilas, depilación láser pecho, tratamientos antiarrugas, etc. Hasta hace unos años no se concebía que un hombre se preocupara por su aspecto, por el envejecimiento o por depilarse, a no ser que se dedicara a la moda, al deporte profesional (en el caso de la depilación) o que fuera homosexual.

Pero afortunadamente esto ya no es así, y el hombre que quiere cuidarse puede hacerlo sin que a nadie le parezca raro.

Uno de los tratamientos más solicitados por ellos es la depilación láser axilas. Y es que no estamos hablando de una mera cuestión estética. El hombre que suda demasiado, ya sea por genética o porque practica deporte o está sometido a esfuerzos físicos constantes, sabe lo incómodo que resulta el cerco de sudor en la camiseta, el miedo a empezar a oler mal…

Una solución contra el sudor, depilación láser axilas

Es cierto que los hombres sudan más que las mujeres. Es genético e innegable. Pero también se supone que es porque, históricamente, los “trabajos duros” eran de ellos, así como la práctica de deportes. Pero hace mucho que ellos no salen a cazar mamuts y ellas se quedan en la cueva, cerca del río para lavarse.

¿Por qué una pareja de aficionados al tenis corre por igual durante un partido y ella termina con una pequeña marca en las axilas y él siente las gotas chorrear por el costado? ¿Por qué sigue sudando más el hombre que está sentado en la oficina que la mujer que se pasa la mañana recogiendo la casa con un bebé de 10 kilos en brazos? La respuesta es simple: porque en la mayoría de los casos, ella va depilada y él no.

Los pelos en las axilas aumentan la cantidad de sudor, favorecen el olor y minimizan el efecto del desodorante. Todo esto unido tiene mal resultado… por eso cada vez son más los hombres que deciden someterse a la depilación láser axilas y terminar con el problema de una vez. Y además, ganar en comodidad, en atractivo y en tranquilidad, sabiendo que con su dosis matutina de desodorante tras la ducha no van a tener que preocuparse de nada más en todo el día.

El proceso por el que pasa un hombre hasta decidirse a depilarse con láser

Un proceso muy distinto en hombres y en mujeres

LAS MUJERES

En cuanto comienzan la pubertad, las niñas empiezan a ser conscientes del vello que notan aparecer por su cuerpo, sobre todo en piernas y axilas. No les preocupa ni es un tabú, y lo hablan con sus amigas, comparan, le plantean a sus madres que quieren comenzar a depilarse, éstas las aconsejan, las ayudan, luego ellas vuelven a comentarlo con sus amigas, comparan métodos de depilación, etc.

Es decir, desde bien pequeñitas saben que se depilarán, y cuando empiezan a hacerlo no supone más que un paso más en su camino a convertirse en mujeres. Pasados unos años acaban hartas de tirones, de pelillos saliendo en el peor momento imposibles de arrancar, de tirar dinero en cera, etc., y de plantean la depilación con láser como evolución natural a tanto tiempo de ser esclavas del vello.

LOS HOMBRES

Sin embargo, en los hombres es un proceso más íntimo, más trabajoso y que requiere una mayor madurez, porque aunque estemos en vías de conseguirlo, socialmente aún no es lo mismo un hombre que se depila que una mujer que lo hace.

En los hombres, poco a poco

Cuando el adolescente empieza a notar pelos que no le agradan, si son en la cara lo habla con su padre y éste le enseña a afeitarse, de forma tan natural como las niñas tratan el tema del vello. Pero si no está contento, por ejemplo, con sus nuevas axilas llenas de pelo, se calla. Esto cada vez está más superado, pero sigue siendo así en un alto porcentaje. No se depila, ni le comenta a su padre o amigos que querría hacerlo, no sea que piensen “cosas raras”.

Poco a poco se va dando cuenta de que otros hombres a su alrededor se depilan sin ningún tipo de complejo, y van perdiendo el pudor a arreglarse ciertas zonas, como el entrecejo, o a eliminar el vello indeseado de la espalda.

Según van madurando van viendo cómo en su entorno empieza a ser normal que los hombres se depilen, y prueban a depilarse el pecho el verano, o incluso se atreven con las piernas.

Cuando se dan cuenta de la comodidad que supone la ausencia de vello, se acostumbran e incluso quedan con amigos para ir a los centros de estética a hacerse la cera. El tema empieza a ser normal en sus conversaciones y es entonces cuando están preparados para plantearse la depilación con láser.

A partir de ese momento, se convierten en unos clientes tan habituales como las mujeres en los centros médicos de depilación.

Un poco de historia sobre depilacion masculina

A lo largo de los tiempos, tanto el hombre como la mujer han sabido incluir dentro del apartado del cuidado personal el gusto por la depilación como una forma de parecer más bellos ante los demás. En las pinturas rupestres se pueden apreciar dibujos de hombres con barba y otros sin ella, lo que demuestra que ya desde tiempos prehistóricos el uso de la depilación masculina estaba presente en la sociedad de la época. Por los restos encontrados en sepulturas de la época, podemos saber en la actualidad que utilizaban navajas de hierro o de cobre, o bien hacían uso de piedras de pedernal para estos fines.
Los egipcios solían depilarse todo el cuerpo utilizando para ello navajas de diferentes materiales. Solían ser de cobre o de hierro, incluso utilizaban a veces el silex para su cuidado personal. Incluso se llegaba al extremo, en el caso de las clases sacerdotales, de tener pohibida la entrada a los templos si previamente no habían cumplido con sus tareas depilatorias. Se aplicaba tanto para los sacerdotes como para las sacerdotisas. La mujeres usaban ceras hechas con azúcar, limón, aceite, agua, miel, pepino, etc.
Los griegos realizaban bellas esculturas donde podemos apreciar el gusto de la época. En ellas aparecen modelos, tanto masculinos como femeninos, perfectamente depilados; incluso era usual la depilación del vello púbico, señal de distinción y de rango social. Solían utilizar cremas depilatorias, ceras, piedra pómez y velas con las que quemaban el vello.
Entre los romanos era esmerado el cuidado del vello púbico, que se solía erradicar ya desde la adolescencia, bien en privado o también en los baños públicos. Usaban brea y ceras, además de pinzas llamadas “volsella”.
Tanto las mujeres musulmanas como las judías siempre han dedicado un gran interés por la depilación, sobre todo como método de limpieza. Las mujeres utilizaban la técnica del hilo para depilarse las axilas y el pubis. Por el contrario, las mujeres cristianas, por cuestiones religiosas, nunca han utilizado estas técnicas por ir en contra de su moral. Estos hábitos depilatorios se extendieron hasta la India y otros paises, aumentando cada vez más su significado erótico.
Entre los turcos, las mujeres se depilaban el vello púbico en los baños públicos, ya que resultaba pecaminoso no hacerlo.
Con pastas que contenían arsénico y cal viva, durante la Edad Media las mujeres se dedicaban a la práctica de la depilación. Hacían desaparecer el vello de las cejas, las sienes y la parte más anterior del cabello. De esa forma solían ensanchar la frente y parecer más bellas para los hombres de su época.
La depilación, tanto masculina como femenina, siempre ha formado parte de la vida cotidiana en cualquier época, haciendo aparecer a cualquier persona más limpia y bella ante los demás.
La invención por un barbero francés de la primera maquinilla de afeitar con cuchilla cambió radicalmente el ambiente de la depilación en occidente, consiguiendo hacer que esta práctica fuera menos complicada y más placentera tanto para hombres como para mujeres. Eso ocurría en la segunda mitad del siglo XVIII. Hubo que esperar hasta el siglo XX para que apareciera la primera maquinilla de afeitar con hoja intercambiable. Solo unos años después, se populariza la utilización de la cera de abeja, de la resina y de la parafina para fines depilatorios.
Durante los años treinta del siglo pasado se produce otra invención que, junto a la utilización de ropas que dejaban el cuerpo cada vez más al descubierto, dará un nuevo impulso al mundo de la depilación. Se trata de la maquinilla de afeitar eléctrica. Su fácil manejo hace que se implante sin ningún tipo de problemas en el mundo del aseo y del cuidado personal. También comienzan a popularizarse cada vez más, tanto la depilación eléctrica como las nuevas y cada vez más eficaces cremas depilatorias, hasta llegar a la actualidad, donde el láser y otras nuevas técnicas, ya muy sofisticadas y en algunos casos indoloras, van haciendo cada vez más populares el uso de la depilación tanto en el hombre como en la mujer actual.