Conocidas como calenturas o ampollas febriles, los herpes labiales son vesículas o úlceras que salen en los labios y las comisuras de la boca. Están provocadas por un tipo de virus del herpes, por lo que se puede contagiar de una persona a otra. Una vez contraido el virus, permanece en el organismo, por lo que saldrán úlceras en los labios de vez en cuando a lo largo de toda la vida.
Es importante evitar compartir protectores labiales, cepillos de diente o bebidas con personas que pueden estar infectadas por el virus, pues este virus se transmite por la nariz (a través de los mocos) y por la boca (a través de la saliva).
Generalmente, la úlceras desaparecen por sí solas al cabo de una semana o dos, pero si ya fueran muy problemáticas, convendría hablar con el médico, a fin que que nos recetara algún tratamiento para aliviar los síntomas y acortar su duración.
Si ya hemos contraido la infección, debemos saber que cuando nos exponemos demasiado al sol, en situaciones de estrés, o cuando caemos enfermo, el herpes se puede reactivar fácilmente.
Si nos aparece un herpes, podemos atenuar los síntomas de las siguientes formas:
-No tocar ni reventar las úlceras. Podrían sangrar e infectarse.
-Chupar polos o cubitos de hielo para mantener frías las calenturas.
-Si las úlceras son dolorosas, tomar paracetamol o ibuprofeno.
-Evitar los alimentos ácidos y los salados o especiados, ya que pueden provocar irritación.
El eccema es un transtorno de la piel caracterizado por la resecación, enrojecimiento y picor. Los síntomas del eccema varían de una persona a otra, y aunque no se puede curar definitivamente, existen formas para evitar que se reactive. Las personas que tienen este problema tienden a que le aparezcan erupciones, sobre todo en las partes del cuerpo como los pliegues de los codos y rodillas, el cuello y la cara. Si el eccema nos crea muchos problemas, es conveniente visitar a un dermatólogo, a fin de que nos aconseje y nos ayude a controlarlo. De todas formas, existen algunos consejos que es conveniente tener en cuenta.
-Utilizar crema hidratante regularmente para prevenir los picores y la sequedad. Es mejor utilizar crema, pues hidrata más que la loción y éstas hacen más efecto cuando se aplican con la piel un poco húmeda justo después de la ducha.
-Evitar los detergentes fuertes, las lociones que tengan mucha fragancia y los jabones perfumados, pues irritan la piel y pueden reactivar el eccema.
-Selecciona los tejidos con que te vistes. El algodón va bien porque es suave y transpirable; sin embargo, los tejidos como la lana o la fibra sintética pueden provocar irritación o reacciones alérgicas.
-El agua tiende a resecar la piel. Por lo tanto, utiliza la ducha con brevedad y si tienes que mantener las manos dentro del agua largo tiempo, utiliza guantes.
-El estrés puede reactivar el eccema. Haz actividades como el yoga o andar después de un día cansado para mantener el estrés a nivel bajo.
-Si utilizas maquillaje, elige marcas que no contengan ni tintes ni fragancias que puedan empeorar el eccema.






