El láser alejandrita de pulso largo es ideal para conseguir la destrucción total y permanente del vello. Quienes mejor responden al tratamiento de la depilación con láser alejandrita son los hombres con piel clara y pelo oscuro y fuerte, que solo necesitarían una media de tres tratamientos, dependiendo de la zona a depilar. Por ejemplo, el vello de las axilas se puede quitar en un 95%, el de las piernas en un 92%, la espalda en un 89% y el vello facial, que es el más difícil de eliminar, ya que solo se destruye el 82%.
Con la depilación láser alejandrita solamente deben aplicarse de tres a seis sesiones para obtener un buen resultado, aunque siempre pueda quedar un vello residual incoloro y en muchos casos invisible. En algunos spas y balnearios la depilación con láser no resulta lo efectiva que debería ser, ya que utilizan energía de muy baja frecuencia y necesitan muchísimas sesiones para eliminar el vello.
La belleza y el cuidado personal del hombre del siglo XXI

Además de los procedimientos que se llevan a cabo en clínicas, los tratamientos de belleza en centros estéticos están también de moda. Algunos de los más solicitados son:
Depilación:
La depilación continúa siendo uno de los tratamientos más requeridos, con la particularidad de que ahora no son únicamente las mujeres, sino también los hombres quienes se lo hacen. La fotodepilación se hace en algunos centros, aunque no es recomendable sin supervisión médica. Los métodos tradicionales incluyen la depilación con cera caliente o fría y la electrólisis.
Mascarillas faciales:
Son productos que suavizan la piel del rostro, la hidratan, la relajan y la regeneran. Los resultados son visibles inmediatamente y la piel queda notablemente más tersa. Se utiliza una gran variedad de productos, como, por ejemplo, las cremas a base de frutas, arcilla, miel, colágeno y elastina.
Exfoliación corporal:
Es una forma de impulsar la regeneración celular de la piel. El objetivo es quitar las impurezas y las células muertas que obstruyen los poros e impiden que la piel respire. Pueden hacerse con sales marinas, azúcar, aceites de semillas, chocolate, limón y hasta con bebidas alcohólicas, como el vino o el tequila.
Masajes:
Los centros de estética tienen una gran demanda de masajes, cada uno con una finalidad diferente. Por ejemplo, está el antiestrés o relajante, el terapéutico, el descontracturante, el facial, los masajes con piedras, los anticelulíticos, de drenaje linfático y los de técnicas asiáticas como el tailandés o el shiatzu.
Fuente: lavozdegalicia.es

El pelo es un filamento flexible, córneo, que se encuentra en el folículo piloso, llegando a veces hasta la hipodermis.
El pelo está formado por:
RAIZ.- Está situada dentro del folículo piloso y es la parte más profunda. Al final del pelo está el bulbo, que está constituido por células vivas y en el folículo está la papila, que es la parte encargada de nutrir al pelo.
TALLO.- Es la parte externa del pelo, o sea, la que sobresale de la piel, y está compuesto por tres capas: la superficial, llamada cutícula; la capa intermedia o corteza y la capa interna llamada médula.
CRECIMIENTO:
El pelo, al ser una parte viva, nace, se desarrolla y cae. Dependiendo del tipo de pelo o de la zona donde crezca, el proceso será más largo o más corto. Se desarrolla en tres fases:
Primera o anágena.- Es la fase en que el pelo está pegado a la papila, nace y se desarrolla.
Segunda catágena.- Es la fase en que el crecimiento del pelo se para y se separa de la papila.
Tercera o telógena.- Es la fase en la que el bulbo se queratiniza y el pelo cae.
CLASES DE PELO:
El pelo, según en la parte del cuerpo que se desarrolle, suele ser distinto. Hay varios tipos, entre los que podemos distinguir:
VELLO CORPORAL.- Son pelos muy finos y cortos que pueblan todo nuestro cuerpo y no tienen ninguna función específica.
CABELLOS.- Son pelos flexibles y largos que cubren el craneo.
PELOS DE AXILAS Y PUBIS.- Son largos, aunque no tanto como los cabellos, y gruesos. Aparecen en la pubertad y su función es proteger estas zonas.
CEJAS Y PESTAÑAS.- Son pelos cortos y gruesos que tenemos alrededor de los ojos. Sirven de protección contra el sudor, el polvo y las partículas que puedan entrar en los ojos.
PELOS DE BARBA Y BIGOTE.- Estos pelos aparecen durante la pubertad y solamente en el sexo masculino.

ELLOS, SIN PELOS EN LA… PIEL
Cansados de gastar tiempo en afeitarse muchos hombres recurren a la depilación con métodos más duraderos.
A diario, un hombre gasta entre 12 y 14 minutos en la afeitada. El tiempo en las mañanas frente al espejo es lo que ha hecho, precisamente, que cada vez más busquen métodos definitivos de depilación. Hoy, según la médica y especialista en estética Mónica Hanke, de la Clínica Salud y Belleza en Manos Médicas, por cada 10 mujeres que eligen el láser para eliminar el vello, van tres hombres. Una cifra alta, si se tiene en cuenta que se trata de una característica que anteriormente se asociaba con la virilidad.
La revista Men´s Health e IPSOS Eco Consulting en un estudio sobre los hábitos del cuidado personal y uso de la cosmética de los hombres, encontraron que la depilación es el servicio más demandado en Europa: 8 de cada 10 jóvenes, entre 18 y 75 años, recurren a ella.
En Colombia, el tema no es lejano. Cada vez es más frecuente el interés de ellos por cuidar su apariencia personal. Pero la rutina de la afeitada es la que más tiempo demanda: 8 de cada 10 hombres entre los 18 y los 75 años se afeitan cada mañana.
Es así como los métodos permanentes como la depilación con láser se convierten en la solución más duradera, añade la médica cirujana Orietta Díaz. Además, sostiene que uno de cada cinco hombres ha acudido a un centro de estética y entre los servicios que más solicitan están: masajes (67 por ciento), limpieza facial (57 por ciento), tratamientos corporales (51 por ciento), y la depilación (49 por ciento). Por edades, éste últmo método es el servicio más solicitado ( 8 de cada 10 jóvenes entre 20 y 25 años).
Para Hanke, son más los que quieren eliminar los vellos de zonas como el bigote, la barba, las orejas, la nariz, el cuello y el pecho. A este grupo pertenecen jóvenes ejecutivos que quieren verse mejor y ahorrar tiempo. Y también está el caso de los modelos que quieren todo su cuerpo depilado.
MÉTODOS
Al lado del láser, el más sofisticado, hay dos métodos populares para depilarse que se vienen utilizando hace muchos años y parecen no perder vigencia: la máquina de afeitar tradicional y la cera. La primera es considerada la más antigua y económica, pero es talvez la menos recomendada para pieles sensibles, porque causa irritación, afecta el folículo, produce cortadas, piel de naranja y tiene un efecto menos duradero.
En cuanto a la cera, dura entre 10 y 15 días, pero hombres y mujeres se quejan de que es la alternativa más traumática, causa dolor, puede causar quemaduras y manchas irreversibles y, cuando se recicla, puede ser conductora de infecciones causadas por bacterias y hongos. Según el dermatólogo Campo Elías Páez, “su uso continuo puede ocasionar también foliculitis, aumento de venas várices y la aparición de venitas en la piel”.
También hay opciones para depilarse como una nueva línea de máquinas, que vienen sin cuchilla, en vez de eso traen un rodillo con un par de pinzas hipoalergénicas que se cierran y extraen el vello desde la raíz.
El método que se elija es clave para el especialista, pues entre los motivos más frecuentes de consulta por malos procesos depilatorios son la aparición excesiva de vello (si es el caso, hay que buscar causas hormonales u otras enfermedades), quemaduras hasta de tercer grado, infecciones, foliculitis y venas dilatadas.
Cuando se estudia cada caso, es el momento de recomendar lo más adecuado para cada tipo de piel.
Láser, cuchilla y cera, no son para todos.
Cada método de depilación tiene ventajas e inconvenientes, de acuerdo con la médica Mónica Hanke. Todo depende de la parte del cuerpo, la cantidad de vello y la sensibilidad de las piel. Según la zona, unos vellos crecen más rápido que otros, esto también depende del sexo y de la edad.
El vello de las piernas, por ejemplo, crece una media de 6,3 milímetros al mes, en las axilas dos veces más rápido (a las cuatro horas de haberse arrancado, el vello empieza a crecer de nuevo), el de la barba crece 0,27 milímetros , en el tórax 0,44 milímetros y en la espalda 0,13 milímetros.
Para el caso de láser, que puede tomar en promedio ocho sesiones para eliminar todo el vello, que puede volver a aparecer al cabo de diez años.
En la primera sesión se elimina el vello que en ese momento esté en fase de crecimiento (80 por ciento). A las cuatro semanas se realiza la siguiente. En ésta y las sucesivas se irá eliminando el resto del vello, proceso que puede tardar entre cuatro y seis meses. Las sesiones pueden durar entre hora y hora y media.
El intervalo entre sesiones empieza cada dos semanas y a continuación se espacian cada mes, luego cada mes y medio. La depilación de espalda y tórax tiene sus particularidades. El hombre comienza a tener pelo en la espalda a partir de los 20 años y puede estar produciendo pelo nuevo hasta entre los 45 y 50 años, lo que hace necesario realizar sesiones de repaso. Esto mismo ocurre con los pelos que crecen en las orejas o en la
nariz.
No son aptos para utilzar el láser los que tienen antecedentes de cáncer de piel, se han expuesto al sol recientemente o han sufrido de herpes o fuegos al lado de la boca.
QUÉ PREFIEREN LAS MUJERES
ESTUDIO. De acuerdo con investigaciones realizadas por la compañía Philips, casi el ciento por ciento de las mujeres latinoamericanas depilan sus vellos.
El 98 por ciento de ellas, los de las axilas; el 85 por ciento se hace el bikini y el 99 por ciento se quita los del área de las piernas.
En cuanto al método, el 60 por ciento lo hace con cuchilla, 35 por ciento prefiere la cera y solo cinco por ciento las máquinas depiladoras.
Pero las mujeres y hombres difieren en los cánones de belleza a la hora de depilarse. En la mujer, las zonas donde el vello crea mucho más complejo son cejas y pestañas, bigote toda el área facial, axilas y piernas.
En el pubis y los genitales, la tradición occidental se inclina por afeitarlos, más por higiene que por estética, pero en algunas culturas iberoamericanas, como la maya y azteca, u orientales, como la japonesa y tailandesa, es símbolo de sensualidad. En los hombres, generalmente no está mal visto el pelo en el pecho y el abdomen, pero algunos se lo depilan, igual que las axilas.
Fuente: portafolio.com.co















