Antes de hacernos una perforación conviene saber cuales son los posibles riesgos y de qué manera podemos protegernos de las infecciones y otras complicaciones. Según el lugar del cuerpo que pensemos perforarnos, debemos saber que algunos pueden presentar más problemas que otros. Por ejemplo, una complicación muy común que se da en las perforaciones de nariz y boca son las infecciones, pues en esas zonas existen millones de bacterias. También las perforaciones en la lengua, con el paso del tiempo pueden dañar los dientes y las perforaciones en las mejillas y labios pueden producirnos problemas en las encías.
Los menores de 18 años necesitarán el consentimiento de los padres para poder colocarse un piercing.
Antes de realizarnos una perforación, hay que tener en cuenta algunos detalles importantes:
-Si se toma medicación anticoagulante.
-Si tenemos problemas de alergia a busutería o metales.
-Si tenemos alergia o reacciones en la piel con jabones o desinfectantes.
-Si tenemos problemas de epilepsia o similares.
-Si tenemos diabetes.
-Si hay antecedentes en la familia de hemofilia.
Aparte de todo ésto, es importante tener en cuenta también si tenemos cualquier otro problema de salud o si tenemos tendencia a formar queloides (crecimiento excesivo de tejido cicatrizal en el área de la herida). También se ha demostrado que existen ciertos tipos de enfermedades cardíacas que pueden presentar un mayor riesgo de desarrollar una infección cardíaca después de una perforación en el cuerpo.
Por último, si decides hacerte una perforación, asegúrate antes de estar al día en todas tus vacunas, en especial la de la hepatitis y la de el tétanos, y si en lugar de perforación va a ser tu lengua o tu boca, asegúrate de que tus dientes y encías estén sanos.















